El planeamiento de demanda dejó de ser un ejercicio estadístico para convertirse en un proceso estratégico que combina inteligencia artificial, análisis de datos y agilidad organizacional. En este artículo se analiza cómo las empresas pueden mejorar su gestión comercial utilizando algoritmos de pronóstico, inteligencia de mercado y procesos colaborativos que permiten anticipar cambios en el comportamiento del cliente.