En este artículo exploramos por qué la inducción de nuevos empleados es mucho más que un trámite administrativo: es el primer paso para cuidar a las personas, proteger los activos y mantener la cultura viva en las organizaciones. Desde los entornos industriales —donde la seguridad es innegociable— hasta las oficinas administrativas, la inducción marca la diferencia entre un arranque caótico y una integración exitosa.