Un líder no falla por falta de capacidad, sino por exceso de protagonismo. Este artículo explora cómo la incapacidad de reconocer los propios límites puede erosionar el foco, afectar los resultados y frenar el crecimiento organizacional. A través de una mirada clara y directa, se plantea el valor de la humildad, la delegación efectiva y el desarrollo de equipos como pilares del liderazgo moderno.