Cuando los resultados no llegan, el reflejo más común es buscar culpables afuera: el mercado, el equipo, el contexto. Este artículo propone un giro incómodo pero transformador: usar la insatisfacción como materia prima de aprendizaje. A partir de experiencias reales en dirección y consultoría, se explora el autoanálisis no como ejercicio terapéutico, sino como una práctica profesional clave para líderes y organizaciones que quieren crecer de verdad. Una invitación directa a d