Trabajar de por vida en una empresa ¿pasado o futuro?
- Daniel Sachi

- 18 sept
- 2 Min. de lectura

Cuando trabajar en una empresa era para toda la vida
En mis años mozos, un par de generaciones atrás, cuando uno entraba a trabajar en una empresa, pensaba que iba a ser de por vida.
Y no solo uno lo pensaba, la empresa también.
El concepto del “potencial” como techo
Para ello, muchas fijaban lo que llamaban “tu potencial” que no era ni más ni menos que el máximo nivel de puesto que ibas a alcanzar en tu vida trabajando allí.
Esta definición no era científica y estaba más ligada a la subjetividad del entrevistador, lo que muchas veces limitaba el crecimiento.
Los cambios de paradigma en el mercado laboral
Con los años, los paradigmas fueron cambiando y ya nadie piensa en la permanencia: ni las empresas, ni los empleados.
He escuchado muchas veces que las nuevas generaciones prefieren cambiarse seguido, y las empresas también dejaron de esforzarse demasiado en retenerlos.
Oportunidades: la movilidad que generan las empresas
Los mercados cambian cada vez más rápido.
Nuevos procesos, metodologías y demandas exigen traer talento externo.
Esto provoca dos efectos: un mayor movimiento en el mercado y una mayor deserción interna por falta de respaldo al crecimiento profesional.
Conclusión: las mismas empresas instalan la movilidad extrema.
Y aquí, como en el dilema del huevo y la gallina, es difícil saber qué vino primero.
Empleabilidad: responsabilidad compartida
Uno podría pensar que la empleabilidad depende solo de la persona.
Y sí, es cierto en parte.
Pero la realidad muestra que las empresas y líderes tienen mucho por hacer.
El tráfico, las jornadas largas y el poco tiempo libre dificultan el perfeccionamiento personal.
Aquí es donde los líderes pueden marcar la diferencia:
Generar conocimientos nuevos en sus equipos.
Promover habilidades durante el trabajo.
Diseñar planes de desarrollo junto con RRHH.
Asignar tareas desafiantes con aprendizaje en la práctica.
Las empresas, por su lado, pueden financiar estas oportunidades y anticiparse a los cambios para preparar a su gente.
Claro que esto tiene un costo, pero los beneficios son grandes: fidelización, motivación, equipos sólidos y menos pérdida de tiempo en la adaptación de nuevos ingresos.
Una pregunta incómoda para el futuro
Entonces, ¿no sería bueno pensar que trabajar toda la vida en una empresa puede ser el futuro del mercado laboral en lugar de su pasado?
Se las dejo picando…




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